Emergencia en el Mediterráneo.

viernes, 19 de octubre de 2012

Funeral por la política pública de Cooperación al Desarrollo

Con motivo del 17 de octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, se ha realizado en Zaragoza un funeral de la política pública de cooperación para el desarrollo. Otras políticas públicas como Sanidad, Educación o Servicios Sociales, heridas de muerte por persistentes ataques, han acompañado a su hermana en dicho funeral.
El funeral simbólico tuvo lugar a las 20:00 cuando un cortejo fúnebre llegó ante la Delegación del Gobierno en Zaragoza, portando el féretro de la política pública de cooperación al desarrollo.
Ante la Delegación del Gobierno, unas 200 personas acompañaron a Doña cooperación para el desarrollo, y se dio lectura a un manifiesto.
A las 20:15 en diferentes puntos de la ciudad, las iglesias tocaron sus campanas, haciendo un llamamiento a cumplir el compromiso con los objetivos de desarrollo del milenio y la erradicación de la pobreza.
El acto en Zaragoza finalizó cuando los asistentes al funeral depositaron velas ante el féretro de la cooperación para el desarrollo.

Manifiesto del Funeral por las políticas públicas sociales y por la cooperación para el desarrollo. 17 de octubre de 2012.
EXIGIR QUE SE ACABE CON LA POBREZA ES NUESTRA RESPONSABILIDAD
Nos rebelamos contra una pobreza que ataca directamente los derechos humanos de millones de personas en todo el mundo.
1.300 millones de personas viven en pobreza extrema en todo el mundo y casi 1.000 millones pasan hambre y no tienen acceso al agua potable y a otros servicios básicos como la salud y la educación. Al mismo tiempo, España se empobrece. Ya son más de 12 millones y medio de personas quienes viven en pobreza y en riesgo de exclusión en España, casi el 27% de la población.
Perdemos derechos básicos en empleo, educación, igualdad, sanidad, cultura… No porque no haya suficientes recursos, sino por la profunda injusticia de un sistema que no promueve un reparto justo ni equitativo. Estas cifras son escandalosas; es nuestra responsabilidad exigir que se acaben.
Este panorama es la consecuencia de un sistema injusto y de decisiones políticas que privilegian el crecimiento económico y el lucro por encima de la justicia y la solidaridad; que se inclinan ante el poder de los mercados, en lugar de promover un desarrollo equitativo, justo y sostenible para toda la humanidad; que priorizan el déficit económico sobre el déficit social, que consideran los derechos sociales como un privilegio para épocas de bonanza económica y no como un deber que los Estados deben garantizar.
Los mercados NO pueden dirigir el mundo ni las vidas de millones de personas. El centro de las políticas públicas deben ser las personas y no el lucro sin límites.
LOS RECORTES GENERAN POBREZA Y DESIGUALDAD
La política pública de cooperación internacional ha sufrido un desmantelamiento progresivo hasta quedar reducida a poco más que las cantidades obligatorias que tenemos como Estado Miembro. La Ayuda Oficial al Desarrollo para 2013 será del 0,20% de la Renta Nacional Bruta Española, lo que nos lleva a niveles de finales de los 90. La Agencia Española de Cooperación Internacional ve recortado su presupuesto en más de un 70%, quedando únicamente recursos para poco más que mantener su propia estructura. El gobierno parece decidido a poner fin a un sistema de cooperación exigido por la comunidad internacional desde 1970 para garantizar el derecho de todas las personas del mundo a vivir una vida digna.
Las medidas de ajuste que se están tomando en España generan niveles de desigualdad intolerables que condicionarán el futuro de las próximas generaciones, limitarán su capacidad de ejercer sus derechos, su bienestar… América Latina y África vivieron lo mismo en décadas pasadas y el resultado ha sido nefasto para millones de personas que han sido arrojadas a la pobreza. ¿Por qué insistir en políticas que sabemos que van a tener tal coste humano?
EXIGIMOS UN CAMBIO DE MODELO PORQUE EL ACTUAL HA DEMOSTRADO QUE NO FUNCIONA
La crisis no puede ser la excusa para retroceder en derechos, para eliminar las políticas públicas redistributivas y garantes del bienestar social, entre las que se incluye la cooperación al desarrollo y la inversión social. SÍ, HAY OPCIONES porque hay otras maneras de construir el mundo que queremos, y SÍ, HAY DINERO para hacer OTRAS POLÍTICAS. Los servicios públicos se financian mediante los impuestos, y es posible obtener recursos públicos que garanticen su mantenimiento.
Tenemos los recursos y capacidades para poder acabar con la pobreza y las desigualdades, pero necesitamos el compromiso y la responsabilidad de los Estados y de la ciudadanía.

HAY ALTERNATIVAS:
  1. Exigimos que las políticas públicas protejan, promuevan y garanticen todos los derechos civiles, políticos, laborales, económicos, sociales, culturales y medioambientales. Los derechos humanos no son un lujo únicamente viable en tiempos de prosperidad, deben ponerse por encima de los intereses económicos y comerciales. Garantizarlos, es el fin último de la política y de la economía.
  2. Exigimos que la lucha contra la pobreza sea una política de Estado que alcance todos los niveles del gobierno (central, autonómico y local), independientemente del grupo político que esté en el poder.
  3. Exigimos el cumplimiento del 0,7% de la RNB para Ayuda Oficial al Desarrollo en 2015 y que se destine un 30% del PIB a inversión social (sanidad, educación, dependencia, protección social), igualando la media a niveles europeos.
  4. Exigimos que los recursos públicos para resolver la crisis se obtengan con un sistema fiscal progresivo (que grave más a quien más tiene y que garantice políticas redistributivas).
  5. Exigimos que se regule los mercados financieros que han causado la crisis que nos afecta tanto en España como en el resto del mundo y que se cancele la deuda externa.
  6. Exigimos la creación de un impuesto a las transacciones financieras internacionales - como el ya aplicado en otros países -, la eliminación de los paraísos fiscales y la persecución de la evasión y la elusión fiscal, para obtener fondos suficientes para mantener las políticas sociales, de desarrollo y medioambientales y para regular a los mercados y controlar a las instituciones financieras, que han debilitado las economías de todos los países y han causado la crisis actual.
  7. Reclamamos, un sistema en el que se garantice el derecho de todas las personas, DE TODO EL MUNDO, a tener un nivel de bienestar mínimo, de acuerdo con la dignidad humana. Un sistema que promueva la igualdad, la solidaridad, la sostenibilidad ecológica, los derechos sociales y económicos y el desarrollo pleno de todas las personas que habitan el planeta.
¡REBÉLATE! NO PERMITAS QUE MUERAN LAS POLÍTICAS SOCIALES